El soldado

 

La batalla está cerca, soldado. Pero, ¿cuántas llevas ya libradas? Demasiadas, seguramente. Ya escuchaste el sonido de los bombardeos, viste aldeas ardiendo, caminaste sorteando fallecidos. También contemplaste a las gestes transitando calles a toda velocidad, en busca de la guarida más cercana. Hace un tiempo la guerra irrumpió en tu sueño, y no pudiste conciliarlo. Pasaste días sin comer, temblando. Mantenías los pies fríos, las manos temblorosas y el corazón en un puño sin dejar de aferrarte a tu fusil. Fuiste capturado, e incluso permaneciste apresado en un bunker fabricando relojes de observador para los pilotos de la Luftwaffe. Escapaste, pero en tu huida divisaste los trenes de la muerte dirigiéndose a Mauthausen. En tu locura subiste a uno de ellos para acompañar a las almas que rogaban al cielo que se las llevase antes de que sus captores lo hicieran, pero el tren descarrillo. Los ocupantes del último vagón pudisteis escapar, aunque ahora caminas sólo y perdido, sin dejar de esperar la próxima batalla. Sabes que es la última, e incluso piensas que esta maldita guerra acabará.

BeatriZ kirsan

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